lunes, 20 de octubre de 2008

FEMINIZACIÓN DEL TRABAJO SOCIAL


El Trabajo Social como Disciplina Científica y Práctica Profesional, eje del actual Sistema Público de Servicios Sociales, en sus orígenes, ha estado históricamente caracterizado por el predominio de las mujeres, tanto en la construcción y fundamentación teórica como en la praxis o práctica de intervención social , convirtiéndose en una seña de identidad que se mantiene en el tiempo.
Cabe destacar en nuestro país a Concepción Arenal (1.820-1893), como precursora de la Acción Social Organizada en España. Trabajó para que se reconociera los derechos civiles y políticos de igual manera a hombres y mujeres, ayudó a personas necesitadas, visitó a reclusos en las cárceles promoviendo la enseñanza en las mismas; realizó estudios penitenciarios, de beneficencia, de solidaridad, de justicia social,...
Mary Ellen Richmond, (1.861-1928), de origen neoyorquino, relevante en las aportaciones teóricas a un a práctica que se venia desarrollando desde hacía mucho tiempo, fue pionera-fundadora del Trabajo Social Individual o de casos, escribió sobre la teoría y método del Trabajo Social: “Social Diagnosis”. Para Mary E. Richmond el objeto inmediato del Trabajo Social es la mejora de las situaciones a partir de las posibilidades de las personas, teniendo en cuenta su relación con la familia, con la escuela, con el trabajo, con la salud,... considerando la coordinación de los servicios comunitarios y la creación de nuevos recursos de bienestar indispensables en el proceso de ayuda.
Se podría hacer hincapié en una larga lista de mujeres, Octavia Hill, Teresa Rosell, Virgina Robinson,..., que emergieron con fuerza en la organización y tratamiento de las problemáticas de personas con necesidades sociales.
A pesar de los obstáculos sociales que se imponían a las mujeres de la época y el contexto social, político, económico e ideológico de entonces, las mujeres pioneras del Trabajo Social fueron activas, conscientes, integradas en su época, defensoras de los derechos e igualdades sociales, realizadoras, transformadoras,.... e impulsoras de reformas sociales necesarias para superar los problemas de desempleo, vejez, salud, educación, vivienda digna,...
María del Carmen Gómez Rodríguez
Trabajadora Social
*Imagen de Concepción Arenal, de culturagalega.org

martes, 14 de octubre de 2008

Hombres Mentirosos


Una lectora me escribió para pedirme que escribiera alguna historia sobre los hombres mentirosos que, citando sus palabras, son como los violadores, capaces de destruirle la vida a cualquier mujer.

Después de cinco segundos me pregunté si las mujeres engañadas, o en general las personas engañadas, no buscan liarse con su victimario, si no emiten señales que son percibidas por los engañadores para justificar su drama.

Aunque es un fenómeno general, que atañe tanto a hombres como mujeres, voy a escribir este artículo en función de las mujeres, que fueron quienes me lo pidieron. Dado que el email me llegó en término de “nosotras”, asumo que hay más de una chica engañada, en algún grupo de apoyo de víctimas de hombres mentirosos. Ver más

viernes, 5 de septiembre de 2008

Usando la razón por el amor

   Recientemente hablaba con un amigo, treintón, soltero, que vive despreocupado por el tema del matrimonio, la familia, etc. Mi amigo está convencido de que el amor va a aparecer en el momento correcto, que la mujer ideal aparecerá sola y, sólo entonces, él sabrá que es la correcta y se casará y tendrá hijitos y vivirá feliz por siempre.

  Otros amigos, que ya pasaron o están muy cerca de la mitad de la década de los treinta, vivieron esa despreocupación natural del macho al principio de los treinta, pero un día, repentinamente, se enamoraron, los flecharon y ahora son padres de familia, pero no muy felices que se diga.

  Al igual que el primero, estos casados con hijos fueron solteros codiciados, rumberos, apetecibles para las féminas, un poco mujeriegos y laboralmente exitosos. Sus metas estaban bien establecidas a nivel académico, laboral, intelectual, económico, etc. Pocos pensaban seriamente en la soltería eterna, pero ninguno estaba apurado por enseriarse con alguna mujer. Eso sí, y en esto eran intransigentes, ninguno se ligaba “en serio” con alguna chica que no fuera potencialmente la madre de sus hijos. Incluso, hubo un par que esperaban conseguir a una mujer para procrear, mas no para unirse. Ver más

viernes, 22 de agosto de 2008

LA MUJER INVISIBLE

Pasa más de un mes desde que las grandes ciudades de este país (y de buenaparte del resto del mundo) se llenaran de banderitas multicolores, de desfilesy manifestaciones gays.

En todos los periódicos se hicieron eco de la celebración del Día del OrgulloGay. Este año, sin embargo, daba la sensación de que no todas las asociaciones gays se ponían de acuerdo para celebrar el sarao en uno u otro fin de semana (porque nadie entiende, si no es para aprovechar el tirón turístico, que el Orgullo se celebrara una semana más tarde de lo que en principio debería; el 28 de Junio, para rememorar los acontecimientos de SanFrancisco). Ver más

miércoles, 20 de agosto de 2008

EL PROBLEMA DE LA IDENTIDAD FEMENINA

Enfrentarse al saber tradicional fue y sigue siendo una de las areas más dificultosas de las que el feminismo se ocupa. La lucha contra un derecho antiguo y reaccinario llevó tiempo y fue dura, pero poco a poco el reconocimiento de la igualdad formal ante la ley fue consiguiendose.
Las mujeres han ido conquistando su espacio, promoviendo estudios de género en los que ellas mismas eran el sujeto y el objeto de estudio, revolucinando los contenidos de angunas ciencias sociales, hasta tal punto que hoy dichos estudios ocupan un lugar de notable importancia.
Pero algo se quedó detrás, algo sigue fallando a la hora de enfrentar la identidad femenina. Hemos conseguido que se perciba nuestra presencia pero no estamos dispuestas a que se haga significativa en términos negativos.
Pensar en la identidad femenina desde, por y para las mujeres es una tarea interminada que ofrece problemas a cada paso. No obstante, es a la vez la tarea más apasionante para quien se siente digna dentro de un cuerpo de mujer y no atrapada en él.
Esta tarea es un trabajo crítico y reconstructivo, que nos obliga a enfrentanos a prejuicios y a estar vigilantes en el entorno sociocultura, pero que a la vez nos exige dar paso a la construcción de un nuevo orden simbólico que nos permite mostrar con orgullo lo que es y debe ser un mundo en femenino.

Lucía Pélaez Pérez
Alumna Trabajo Social

No más violencia